Ayuntamiento
Situación
El Pueblo
 Introducción
 Etimología
 Historia
 Fiestas y Costumbres
Patrimonio
Servicios
Formación y Empleo
Ayudas
Empresas
Asociaciones
Foro Público
Eventos y Festejos
Rutas


Web Oficial del
Ayuntamiento de
Torremocha
de Jarama

Torremocha de Jarama, Saturday 22 de November de 2008    Imprimir esta página

Historia

Capítulo I: LOS ORÍGENES

"El Lugar del Mancomún de la Villa y Tierra de Uceda"

La Prehistoria, en Torremocha, se asocia con los asentamientos humanos, en los abrigos y cuevas de las Calerizas que, según los hallazgos estudiados, alumbran una cronología de unos 30.000 a 16.000 años a. C., a fines de la última glaciación (de Würm), que por esta zona sugieren grupos humanos pequeños, nómadas, cuya economía principal es la caza, la pesca y la recolección de frutos.
Con los restos humanos encontrados se puede reconstruir el aspecto físico de estos primitivos: morfología de Cromagnon, de la subraza Mesetaria o Ibérica, cuya característica más destacada es el mestizaje racial.
La Edad-Antigua se inicia con los Celtíberos, que también poblaron la zona. Los Celtíberos, se dice, poblaron Uceda con el nombre de Vescelia o Barnacis, citada por Ptolomeo, geógrafo romano de la época. Se hallaban divididos en tribus, que por lo que aquí respecta se llamaban Carpetanos y Vettones. (Se cree que la etimología de los Patones, localidad próxima sea una corrupción de Vatones, a su vez degeneración lingüística del término Vettones.)

La Romanización (s. II a. C. 476 d.C.)

Tras ellos, los Romanos, en el siglo II a. C., que también dominaron estos parajes, después de la conquista de Toledo, en el año 192 a. C., por el general Marco Fulvio Novilior, y Uceda y Litabrum (Buitrago), en la misma campaña citada por geógrafos de la romanización, por el general Cayo Flaminio, en el 190 a.C. La tradición de San Andito o Audito de Torrelaguna, de San Víctor de Talamanca y San Ictinio de Buitrago, dice de mártires cristianos locales que sufrieron persecución en el siglo III de nuestra era.
Podemos descubrir numerosos restos del paso de los romanos por la zona como son : Puente Romano de Talamanca; las Murallas de Talamanca y Uceda; las Termas de Valdetorres del Jarama; el Castillejo y el paraje de "las Iglesias" de Torremocha del Jarama, los restos arqueológicos de S. Vicente de Torrelaguna Parece seguro que, por esta comarca se hallaba, la frontera jurisdiccional de las provincias romanas de la Bética, la Cartaginense y Tarraconense. Así mismo se considera probable la existencia de una calzada que viniendo de Talamanca, por Torrelaguna, a Uceda se dirigía a Calatayud y Sigüenza pasando por el Puente "de hierro" o "de la Charcuela".
La tradición sitúa por esta vega amplias propiedades del senado romano, de las cuales, la ciudadela de Uceda fue vigía y provisor.
Dichas propiedades eran explotadas por el sistema de villas o granjerías en arrendamiento o por esclavitud. El río Jarama, ancho y profundo era una inmejorable vía de comunicación, como lo demuestran los hipotéticos embarcaderos que existían en Uceda, Talamanca, y El Castillejo de Torremocha.

La Era Visigoda (476-711)

El final de este periodo, la Edad Antigua, coincide con el asentamiento local de los Visigodos que, como conquistadores, reparten estas tierras, con arreglo al 'Fundio' (unidad mínima de explotación agraria familiar) por lo que reducen los grandes latifundios de la época romana: es el inicio de la Edad Media (siglo V - XV) coexistiendo los usos romanos del "colonato" y el arrendamiento entre hombres libres, con las imposiciones de los nuevos señores: la encomendación (vinculación "ínter partes", mediante pactos de fidelidad , de los propietarios y los campesinos - colonos). El señor se transformará en propietario y recaudador de tributos para el estamento al que representa.
La sociedad española se transforma en un nuevo orden social: los estamentos (grupos sociales cerrados y jerarquizados) que se distribuyen las funciones y riquezas sociales y territoriales. Los Visigodos reconstituirán el estamento aristocrático, creando los fundamentos de la nobleza medieval. Los hispano romanos, sujetos al poder visigodo, son asignados para explotar las propiedades sin privilegios y como servicio obligado hacia los conquistadores, sentando las bases socio-jurídicas de las poblaciones de esta zona.
En esta época, podemos localizar el primer Torremocha en el paraje de Torreotón, Tordeotón o Torritón, de la Casa Oficios local. Dicha toponimia nos sugiere la dependencia de la torre a un individuo o símbolo: Otón, nombre por otra parte común en la cultura germánica, a la que pertenecían los visigodos, y derivada de una palabra grecolatina que significa "rico" "grande" "principal" y algo de ello habría cuando será litigio constante entre Torremocha y propiedades vecinas.

La Era Musulmana (711-1085)

Destruida en el siglo VIII, la singular era visigoda, por los árabes que ocuparon estos parajes, reforzando los enclaves fortificados de Talamanca, Torrelaguna, Uceda y Buitrago, desde donde dominaban el disperso caserío rural de los valles de Lozoya y Jarama, obligando a sus moradores a sufrir una nueva dominación servil como mozárabes y muladíes, que continuaron su secular labor agrícola. La necesidad militar por el Califato Cordobés de reforzar la limes o marca de la España Media, frente al avance cristiano de Asturias, generó la construcción de un sistema de comunicación óptica (luces o fuego) situado en puntos topográficos destacados, sobre torres de regular tamaño o atalayas - almenaras desde donde avisaban a las fortificaciones de los valles de cualquier incidencia o ataque.
Nuestro lugar, pese al amparo de las mencionadas torres, conoció la inseguridad de la tierra de nadie Jarama o Xarama, de origen bereber, una de las tribus árabes invasoras, significa río de frontera, de la tierra de nadie.
Talamanca será la cabecera de esta Marca islámica. Y dentro de las medidas de seguridad del Califato se llevó a cabo la deportación de los levantiscos mozárabes toledanos a la frontera, siendo esta Comarca jarameña uno de los enclaves que los acogería.
La sustitución del Califato por los reinos Taifas, en el siglo XI convirtió a esta comarcas en zona imprecisa de fricción entre los reinos de Toledo y Zaragoza, como herencia del señorío de los Beni-Qasi.
De esta Era nos queda, en la zona además de la toponimia, vocablos, y otros complementos restos diversos como: las Atalayas de Torrelaguna y El Atazar; las Murallas de Torrelaguna, Uceda, Buitrago, y Talamanca; y técnicas e instrumentos ; cultivos y regadío (noria, acequia, molino, etc.-), que aún se conservan en estos campos.

La Repoblación Cristiana (1090 -1492)

Los sucesos de la Reconquista cristiana de esta región, en especial de las poblaciones ya mencionadas afectaron a este lugar como complemento de la acción repobladora de este territorio.
Con Alfonso VI de Castilla se consolida el avance cristiano sobre este territorio que, con Femando III el Santo, pasó a la tutela arzobispal Toledana por permuta con el señorío eclesiástico de Baza (Jaén) y anejos. Son los siglos XI al XIII. La tutela arzobispal se prolongará hasta el s. XVI.
En los siglos antedichos es cuando Torremocha inicia el "Camino" de la Historia, bajo la égida de Uceda. Testimonios aún presentes, nos lo permiten asegurar, como las pinturas murales, ábside y Campanario de la Parroquia local. Y la tradición local de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza.

Capítulo II: EL DESPERTAR

El Señorío de Torremocha de Uceda

La Edad Moderna, con los cambios Dinásticos Reales españoles, es ocasión, para Torremocha, de iniciar un nuevo camino, conforme a las expectativas que ofrece el nuevo Estado Español creado por los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernando de Aragón) que, con motivo de la última Guerra de Sucesión de Castilla, se hospedaron en estos parajes: la Granja de los Bernaldo (hoy Casa-Oficios de Cabarrús), Torrelaguna y Talamanca, al amparo del poderoso Arzobispo Carrillo, Señor Jurisdiccional de estos territorios que, desde el fortificado Castillo de Uceda, les ofrecía custodia y apoyo.
La figura de Gonzalo Jiménez de Cisneros, personalidad emblemática de este periodo, más conocido como el "Venerable, Eminentísimo y Reverendísimo Señor Don Fray Francisco Jiménez de Cisneros, Arzobispo de Toledo, Cardenal Primado de las Españas (las Posesiones españolas en Europa América, África y Asia, eran considerados como territorio nacional español), Regente de estos Reinos...", también dejó impronta de su Genio en nuestro Pueblo, costeando, con toda probabilidad siendo Vicario Episcopal de Sigüenza (Guadalajara), la pétrea Galería porticada Renacentista que "abraza" la Parroquia de San Pedro en la que "imprimen carácter" dos sencillos escudos, gemelos, del mismo. Y mientras los torremochanos van "construyendo" su propia valía, Cisneros, recio Arcipreste de Uceda, entonces experto Canonista, y eficaz Administrador Eclesiástico del todopoderoso Cardenal Mendoza, el Gran Cardenal, (ambos serranos y jarameños por familia y nacimiento) trata, en lo posible, de promover el desarrollo de esta Comarca, aún fecunda y pródiga en recursos.
Muestra de este interés fueron las Ordenanzas que sobre el uso de la vega del Jarama se establecieron, para evitar abusos entre Torrelaguna y Uceda, por el Cardenal Mendoza; la fundación de la Universidad de Alcalá de Henares y del gran Pósito en Torrelaguna por Cisneros, ya Cardenal y Regente. El Pósito era el equivalente, en la época, a los actuales Bancos Hipotecarios de Crédito Local y Agrario, de productos básicos.
Por último, la consideración de Beneficio, para la Parroquia local, permitió su reconocimiento como tal, en 1556; lo que significaba que dicho Lugar poseía entidad propia suficiente.

La Crónica Señorial. 1492 - 1812

La Era Austriaca. 1575 - 1700

Año de Gracia de 1574. Reina, sobre las Españas, desde 1558 la Muy Católica Majestad D. Felipe II de Austria, el Rey Prudente, sobre cuyos Estados "no se ponía nunca el Sol" (de tantos como poseía ). Era el Señor, Temporal del Mundo Cristiano y Europeo.

El Señor Espiritual, desde 1572, lo es el Cardenal italiano y Legado papal en el gran Concilio Ecuménico de Trento, crisol del Catolicismo, Hugo de Buocompagni hombre moderno y culto, que, elegido Papá, llevó el nombre de S. S. Gregorio XIII.
Ambos Poderes se estimaban, por identidad doctrinal e intereses "de Estado ". Y así que cuando el rey español solicita a S.S. el Privilegio de" tomar" Bienes Eclesiásticos para amortizar los gastos que la defensa de la Catolicidad le ocasionaba; éste no vacila en concedérselo en un Breve Apostólico desde Roma, el 4 de Diciembre de 1575.
Al amparo del Breve Pontificio el Rey segrega del Arzobispado de Toledo entre sus muchos Señoríos, a Uceda y su Mancomún, Torrelaguna, y Talamanca. Posteriormente para sacar más renta y beneficio, el Rey segrega también, de las Mancomunidades, a las poblaciones lugares anejos aldeas y caseríos según las ofertas de compra. Por todo ello, se vende en 1579, la Villa de Uceda y territorio no segregado, y en 1580, se separó, a Torremocha de Uceda y fue vendida a Torrelaguna, por valor de 2.000 ducados. Uceda recurre la venta y recupera la posesión del Lugar, previa indemnización a los afectados: La Corona y la Villa de Torrelaguna.
Los gastos de la Villa de Uceda son tan cuantiosos que ella misma se pone en venta , con todo su territorio jurisdiccional, y en 1610 el Duque de Cea, Don Cristóbal Gómez de Sandoval y Rojas, primer ministro del Rey, adquiere dichos Bienes con el título de Duque y Señor jurisdiccional.
El Ducado ejercerá su señorío hasta 1812, en el que se promulga la Constitución de Cádiz por la que queda abolido dicho privilegio feudal.
El Duque de Uceda es el Señor de Torremocha de Uceda, y a él se dirigen los lugareños para que les defienda de la "opresión" de Uceda.
Es con el cuarto Duque de Uceda , Don Gaspar Téllez -Girón Duque de Osuna, -cuando el Concejo de Omes Buenos del Lugar de Torremocha obtienen el tratamiento de Villa y el nombramiento de sus oficios sin sujeción a Uceda. Esta consideración se reitera con el quinto Duque Don Juan Francisco Téllez -Girón y Velasco, cuyo gobierno se prolongará hasta 1718.

Los Señores de Torremocha de Uceda

El Señorío de Torremocha se asocia con la creación del Feudalismo ( Edad Media) y, por consecuencia desaparece cuando estos privilegios son abolidos, por la Constitución de 1812 (Edad Contemporánea), convirtiéndose en un, "derecho honorífico".
Como parte del territorio jurisdiccional de Uceda el título de Uceda conllevaba el dominio o señorío de los lugares y territorios no segregados de dicha jurisdicción. Por ello, Torremocha se hallaba sujeta al titular de la cabecera.

Edad Media

1º La Corona de Castilla, por derecho de Conquista desde 1085 hasta 1249.
2º El Señoría de Hita, por concesión Real, con Hita, a los Infantes de Navarra, Don Fernando García y Doña Estefanía de Armengot, su mujer desde 1119 hasta 1125.
3º La Corona de Castilla, por reversión del Señorío de Hita por extinción de la familia propietaria, de 1125 aproximadamente hasta 1252.
4º El Arzobispado de Toledo, por permuta con la Corona Castellana, con rango similar al Señorío de Abadengo, conforme al Privilegio Real de 22 de abril de 1252, por acuerdo entre el Rey Fernando III, El Santo, y su hijo, Don Sancho, Arzobispo de Toledo. Esta permuta por el señorío de Baza incluyó la Villa de Iznatoraf (Jaén) y sus términos jurisdiccionales. La Corona recibió a cambio, con el citado Señorío, los territorios del Castillo del Milagro, de Toledo y lugares de dicho Reino. El Señorío Arzobispal duró desde 1249 hasta 1575.

Edad Moderna

5º La Corona de España, por expropiación al Arzobispado toledano de 1575 a 1580.
6º La Villa de Torrelaguna, por compra a la Corona, de 1580 a 1583.
7º La Villa de Uceda, por derecho de "retracto" que anula la compra anterior a su favor previo resarcimiento de los pagos efectuados, de 1584 a 1609.
8º El Ducado de Uceda, por pago de deudas de Uceda a la Corona de España, reinando Felipe III de Austria, de 1610 a 1812. Por sucesivos enlaces matrimoniales y repartos testamentarios, este Ducado se separó del de Lerma, al que estaba asociado, y se integró con las casas Ducales de Osuna y Frías, llevando consigo el Condado de Montalbán, Marquesado de Belmonte, la Grandeza de España y el Toisón de Oro. Con la promulgación de la Constitución española de 1812, o de Cádiz, que suprimió los Señoríos y Abadengos, entre otros usos feudales, significó la desaparición del Señorío Privado Torremochano, que pasó al Pueblo soberano. El Título Ducal, como todos los derechos aristocráticos, se convirtió en mera consideración honorífica histórica.

Capitulo III: LA GESTA

La Era Borbónica. 1700 - 1789

Con la muerte de Carlos II de Austria en 1700, se produce la renovación dinástica de la Corona Española, al ser sucedido por Felipe de Borbón, Duque de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, Infanta de España, hermana de Carlos II de Austria. El nuevo Monarca, llamado Felipe V de Borbón, tras una larga guerra por legitimar su derecho, comienza a reinar estableciendo, medidas y actuaciones de reforma de instituciones y actitudes de gobierno, por las que el Ducado de Uceda conoce un largo "interregno" de ausencia de su titular, exiliado por oposición a la nueva dinastía. Este periodo supuso para Torremocha, conocer los rigores de la guerra, al acantonarse en Torrelaguna diversas unidades militares que al mando del Marqués de Sohenle, Teniente General del ejercito Real de Sopetrán, se desplazan hacia Guadalajara en 1704 y 1705, para unirse al grueso del ejercito, destrozando todo lo que encuentran a su paso, que en Torremocha ocasionó grandes daños. Este suceso obligará a Torremocha al suplicar una demora para pagar las contribuciones.
Superada la desgracia Torremocha inicia su recuperación económica y jurídica propia consiguiendo nuevos servicios para el vecindario como la Tienda Taberna, Fiel Medidor, y participa de impuestos contributivos de las Villas para obras públicas y así mismo colabora en la defensa del Reino aportando sus Quintos. El Pósito se recompone con 249 fanegas y 6 celemines. Por Real Decreto de 1749, se crean las Intendencias Provinciales, pasando Torremocha a la de Alcalá de Henares y después a Guadalajara.
Restablecido el Ducado, sus titulares siguen considerando al Lugar como Villa, nombrándose los oficios de Ayuntamiento y Justicia sin pasar por Uceda, y en 1767, el 7 de diciembre, el Duque, Don Andrés Téllez - Girón y Pacheco, Duque de Osuna, Marqués de Belmonte y Conde de Montalbán expide un importante decreto a favor de Torremocha por el que reconoce oficialmente el uso anterior con independencia de la jurisdicción de Uceda. Es la segregación "de hecho" del Lugar. Ello exigirá la creación del "Fiel de Fechos" o Secretario para levantar las actas de los acuerdos del Ayuntamiento y los nombramientos del Regimiento del Lugar, propuestos por los vecinos. EI "Fiel de Fechos" será privativo del Duque. Asimismo el Concejo consigue diversas Provisiones Reales para disponer de acciones jurídicas libres y autónomas. El Concejo privatiza Bienes de Propios creando una pequeña clase propietaria que promocionará el local. Torremocha, desde 1752, disfruta de Taberna y Abacería.
El Soto de Torreotón se convierte en dehesa boyal del Lugar, provocando, en 1773, un enojoso pleito con el Mancomún que no se resolverá hasta 1.817 a favor de Torremocha. El derecho sobre este Soto lo poseía Torremocha desde 1687, por cesión del Mancomún de la Tierra de Uceda.
El crecimiento de Torremocha aumenta disponiendo de Ayuntamiento o Casa de Concejo. El Catastro de Ensenada, en 1752, declara que el Lugar de Torremocha consta de 137 habitantes. En 1774 el alcalde del Lugar, Francisco Puerro, declara que Torremocha, posee como Bienes de Propios: Las Dehesas boyales de Torreotón y la Dehesilla, dos pozos de agua potable en el pueblo, Casa de juntas, Corral de Concejo, Fragua, entre otros.
El 13 de junio de 1776, se concede poder para "representar" ante el consejo de Castilla, a Don Pedro de Echauz, y Don Alejandro García y al Procurador Don Francisco Marín para continuar la demanda del Villazgo.

La Casa Ducal de Uceda

Título de España, con Grandeza, del tronco familiar de la Casa Ducal de Lerma, de la que se segregaría posteriormente. Creado por el Rey D. Felipe III de España, el 16 de mayo de 1610, a favor de su primer ministro o "valido", D. Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma y Sumiller de Corps para su único hijo, segundo Duque de Lerma, D. Cristóbal de Sandoval y Rojas, primer Duque de Cea y segundo Marqués de Belmonte. Estos últimos títulos, también creados por dicho rey para el mismo, se convirtieron en títulos fundacionales de la casa ducal, si bien el ducado de Cea, cayó en desuso por preeminencia del de Uceda, y el marquesado de Belmonte se asoció al primogénito del Ducado. Algunos de sus miembros obtuvieron el Toisón de Oro y la Grandeza de España. Hoy día, el Título lo ostenta Dña. Pilar de La Torre y Téllez Girón, hija de la Duquesa de Osuna. El Palacio solariego del Ducado en Madrid es en la actualidad Edificio de la Calle Mayor conocido por "Capitanía General".

Edad Contemporánea (1789-...)

En las declaraciones Catastrales de la época, segunda mitad del s. XVIII, aparece el Conde de Cabarrús como señor de Caraquiz, y en consecuencia paisano de Torremocha por proximidad, lo que hace obligado dar breve reseña de su personalidad y obra que tanto marcó a nuestro Lugar.
El Conde de Cabarrús. Don Francisco de Cabarrús y Lalanne. (Bayona (Francia) 1752 - Sevilla (España) 1810) Empresario, economista y político hispano - francés. De la burguesía media, mercantil de Bayona, marchó a trabajar muy joven a Zaragoza (España) donde casó con la hija de su jefe, Galabert. Casado, se traslada a Madrid instalándose en Carabanchel, en donde crea una fábrica de jabón y nace su hija Teresa Cabarrús, famosa y popular heroína de la Revolución Francesa.
Relacionado con los Ilustrados Argüelles y Floridablanca, se introdujo en la Corte y participa de la vida pública, siendo miembro de Hacienda con Carlos III de España. En 1782 dirige el Banco de San Carlos, 1º Banco Nacional; en 1785, funda la Compañía Nacional de Filipinas, para el Comercio español con Asia, naturalizándose español. A la muerte de Carlos III, en 1790, sufrió prisión, por intrigas cortesanas que le acusaron de malversación de fondos públicos. En 1792, liberado, fue rehabilitado con el título de Conde de Cabarrús. En 1797 fue nombrado embajador español en París, luego agente secreto de España en la Revolución Francesa, y más tarde embajador de España en Holanda. Durante el gobierno español de José I Bonaparte fue Ministro de Hacienda. Acusado de "afrancesado" por los patriotas españoles sufrió impopularidad muriendo en Sevilla a los 58 años, de edad. En 1790, por compra a los herederos de D. Pedro de Echáuz, inicia la empresa conocida por El Canal de Cabarrús, en la,Vega Alta del Jarama que por su deficitaria economía es absorbida por el Estado en 1890, para integrarse en el llamado Canal del Lozoya o de Isabel II.
En el Término Municipal de Torremocha y de los Municipios colindantes, aún se conservan restos de aquella 'progresista' empresa agraria como mudos testigos de un "Proyecto Ilustrado" que espera su renacer. La obra ejemplar en sus fines y "mimada" en su ejecución, mereció la alabanza de sus coetáneos.

El Periodo Revolucionario (1789-1812)

Los cambios que se producen en Europa a raíz de la Revolución Francesa (1789-1799), afectaron a nuestro territorio provocando que el ejército, heredero de la revolución, del Imperio Napoleónico (1799 -1815) llegara a nuestras tierras como conquistador.
El 31 de enero de 1799, el "fiel de fechos" Frutos Moreno diligencia el primer libro de Acuerdos Municipal. En el que con fecha de marzo de 1800 se anota la comunicación de que se informe al Alcalde Mayor de Uceda, de la Real Ejecutoria, sobre la segregación jurisdiccional, ganada por Torremocha, para que la respete, y si no, se recurrirá a la superioridad. Posteriormente hay otra diligencia dando cuenta de los destrozos de los napoleónicos en 1813.
La Ejecutoria Real, concedida por Carlos III en 1768, cuya recusación por Uceda motivo una moratoria del mismo que duró cinco años, venia a finalizar un complicado pleito sobre los derechos jurisdiccionales de Uceda sobre Torremocha. Torremocha de Uceda, por la resolución del mismo en 1771 -1773 tiene el reconocimiento oficial de la segregación jurisdiccional de la Villa de Uceda.
El crecimiento de la población y su progreso económico es respaldado por las inversiones del Conde de Cabarrús, en el Término, que se plasman en la creación del Canal de Riego homónimo.
No obstante los "roces" con Uceda persisten, y será con la aprobación de la Constitución de 1812 cuando dan fin.
El Periodo Constitucional (1812 a 1939) El Decreto de Regencia de 6 de agosto de 1811; la promulgación de la Constitución, el 9 de Marzo de 1812, y el Decreto de 19 de julio de 1813 estatalizan la Libertad, garantizando a los ciudadanos la participación en las responsabilidades y beneficios de Común Nacional. El reinado de Fernando VII será un largo y confuso paréntesis para la historia local y nacional.
En el reinado constitucional de Isabel II, sucesora del anterior, se produce la "modernización" administrativa de la Nación: en 1835, los pueblos dependientes de Villas y Ciudades, podrán crear Ayuntamientos propios, si su población llega a los cien vecinos. Las Villas requerían dos mil. Posteriormente la reforma administrativa territorial de las actuales provincias permite crear la Provincia de Madrid, cuyo límite oriental será el río Jarama por lo que nuestro Pueblo se incorpora a dicha provincia, desde la provincia de Guadalajara.
Torremocha tiene ordenanzas propias desde 1820, por lo que el nuevo ayuntamiento constitucional se equiparó al de las poblaciones vecinas convirtiéndose la Justicia y Regimiento locales en Ayuntamiento, Juzgado y Secretaría propias.
En 1852, conforme a estudio estadístico de la época, Torremocha posee escuela pública mixta, en la Casa Municipal, cárcel judicial, carnicería, entre otros. En el término hay dos molinos, de la Madre de Dios, junto al Jarama, y del Dique, junto a la Casa Oficios, y aunque no tiene Pósito, convertido en casa - panadería, aún conserva importantes explotaciones agrícolas: Casa Oficios, Granja de la Cabeza y Casa de la Cónsula. Tiene cementerio, fuera de la población, junto a la Ermita de la Soledad (antes se enterraban en la Parroquia local y alrededores. Las calles de aquel momento llevaban los nombres de: Torrelaguna, Madrid, La Soledad, de la Eras, las plazas de los Bolos y de la Constitución, entre otras.
Es, en este reinado isabelino (1833 - 1868), cuando se crea el actual territorio municipal torremochano que las Obras Públicas del abastecimiento de agua potable a Madrid, convertirá en cómodo asentamiento de gentes que vinieron a trabajar en dichas construcciones: Pontón de la Oliva, Canal Viejo, Presa de la Parra, almenaras, casillas, etc., conjunto que conocemos hoy como Canal de Isabel II (1851 - 1858), obra de los ingenieros Juan Rufo y Juan de Rivera, patrocinado por el Ministro Bravo Murillo, que absorbería posteriormente a fines del siglo la obra "cabarrusiana". Estas obras se ampliarían en los años 50 y 60 del siglo actual con la construcción de la cercana presa de El Atazar.
En 1866, la dueña del Molino de la Madre de Dios, Dña. Josefa Vasco, en colaboración con el ayuntamiento de Uceda, costea la reconstrucción del Puente de Hierro, o de la Charcuela, entonces arruinado, y como conmemoración de ello se coloca una inscripción, hoy desaparecida, que decía: "Reinando Isabel II. Año de 1866. El 1º de octubre, día de mercado en Torrelaguna y en ocasión de haberse llevado la avenida el puente provisional, quedando el río invadeable, se abrió este paso. El pueblo de Uceda, reconocido, bendice a la Excma. Sra. Dña. Josefa Vasco, viuda de Calderón, que costeó este puente para servicio de su molino y comunicación de Uceda y otros pueblos de la campiña provincial de Guadalajara con Torrelaguna y otros de la provincia de Madrid. Loor a la Ilustrada Sra. Que tan buen uso hace de su riqueza."
El final del reinado, la I Republica y la Restauración posterior, conocen la primera transformación urbana del pueblo empedrándose calles, y dotando al casco urbano de las mínimas comodidades modernas. Así lo demanda la condición de Ayuntamiento independiente, por autosuficiente, reconocida y sancionada por la mencionada Reina, según Real Decreto de 29 de Abril de 1841.

Capitulo IV: EL FUTURO

La Nueva Época. (1939 - ...)

Liquidado el periodo constitucional anterior con la instauración de la 2ª República (1931 - 1939) y la fraticida confrontación bélica nacional (1936 - 1939), de amargos y dolorosos recuerdos; Torremocha "retoma" su despegue en torno a las obras Públicas, "desarrollistas", que, en la zona, se realizan durante el gobierno del General Franco (1936 - 1975), y el mantenimiento de sus recursos tradicionales (la agricultura; viñedos, cereal, regadío y ganadería), y los servicios (construcción, hostelería, Canal de Isabel II, etc.) conociendo la "inmigración" a la ciudad.
La Reinstaurada Monarquía Parlamentaria vigente (1975 - ...), que, al amparo de la Constitución que el pueblo español refrendó, en sufragio universal, masivamente, un 6 de Diciembre de 1978, caracteriza el actual momento histórico nacional, ha posibilitado, e impulsado, el desarrollo local de este municipio convirtiéndolo, desde la referencia serrana jarameña, de la que el Monumento a la Sierra Norte inaugurado en esta localidad es ejemplar indicador de ello, en un interesante y modélico enclave rural moderno de la Comunidad Autónoma madrileña, perfectamente preparado para asumir los retos que el nuevo milenio cultural imponga.

Para establecer la línea del Tiempo, en nuestra localidad, no podemos obviar la historia de Uceda y Torrelaguna por su proximidad e influencia territorial y desde esas coordenadas, hincamos una cronología que ayuda a una mejor comprensión de la historia de Torremocha de Jarama:

60000 a.C. El hombre prehistórico habita las Calerizas, Cueva del reguerillo en Patones.

1500 a.C. Los celtiberos habitan Uceda y contornos. Castro de la Oliva en Patones y Castros del Rebolloso en Torrelaguna.

190 a.C. Los romanos ocupan el Valle del Jarama, con la conquista de Uceda por C. Flaminio.

S. III. Las persecuciones imperiales, contra los cristianos, producen mártires en la zona.

S. V. Destrucción del Imperio romano y creación del reino independiente Hispanovisigodo de Toledo. Asentamiento en Talamanca y Uceda - Torrelaguna de pobladores visigodos.

S. VIII. Invasión musulmana de la Península Ibérica y destrucción del Reino visigodo. Ocupación por los beréberes del Valle del Jarama.

S. IX. Contraataque cristiano castellano-leonés que destruyen fortalezas de Talamanca y Uceda.

950. Se construye la atalaya de Arrebatacapas de Torrelaguna por el Califato cordobés consolidando la línea fronteriza en este valle.

S. XI. Creación del reino de Taifa de Toledo. Fernando I de Castilla y León, reconstruye la fortaleza de Uceda para perderla después. Invasión almorávide. Reconquista cristiana de Uceda, Torrelaguna y Caraquiz por Alfonso VI de Castilla - León.

S. XII. Invasión Almohade que ataca Madrid. D. Fernando García de Hita, primer señor de Uceda y su Territorio. San Isidro Labrador trabaja en Torrelaguna y contornos, en donde se casa con Santa María de la Cabeza, de Caraquiz. Alfonso VIII de Castilla concede Fueros a la Villa de Uceda y su Mancomún.

S. XIII. Fernando III de Castilla concede privilegios forales al Concejo de Uceda y adscribe esta Villa a la diócesis de Toledo. Sancho IV el Bravo de Castilla llega a Uceda. Existencia de judíos en Uceda.

S. XIV. Torrelaguna se emancipa de Uceda. Uceda forma parte de la confederación de ciudades, con Guadalajara, Talamanca, Alcalá y Brihuega. Acuerdos de usos y explotación territoriales entre Uceda, Torrelaguna y Buitrago.

S. XV. Aparición de la Virgen de la Varga. Uceda recibe mercedes y privilegios arzobispales y Reales. Uceda, residencia Real y Arzobispal. Creación de la Feria, de 20 días, en Uceda. Crisis dinástica castellana. Los Reyes Católicos se "hospedan" en la zona. La fortaleza de Uceda es conquistada por los nobles partidarios de la Reina Católica. Cisneros, arcipreste de Uceda. Se "reconstruye" el puente de Uceda. Uceda, residencia Arzobispado.

S. XVI. Uceda y su Mancomún, propiedad de la Corona. Uceda, prisión Real. Venta Real de Torremocha a Torrelaguna. Uceda se vende a su primer Conde titulado. Uceda recurre ambas ventas y recupera la libertad jurisdiccional y el territorio dezmero de Torremocha. Vecinos de Torremocha solicitan la separación de Uceda y compra de su propio territorio.

1610. Don Cristóbal de Sandoval y Rojas, primer Duque, propietario y titulado de Uceda, primer señor propietario de Torremocha y su territorio, por compra, a la Corona, de Uceda y su territorio. Se inicia la Era Ducal de los Sandoval. Pleitos, de jurisdicción territorial, con Uceda. Los Duques apoyan la emancipación del lugar de Torremocha.
Confirmación, por Felipe IV, de la jurisdicción privativa de las aguas del Lozoya y Jarama, concedida por Enrique IV de Castilla, a favor de los antecesores de los Echauz. Patones se convierte en Barrio de Uceda.

S. XVIII. Nueva Dinastía Real en España: Los Borbones. Las tropas del Presidente destrozan Torremocha. Los Téllez-Girón y Fernández-Pacheco, Duques de Osuna y Frías, adquieren, por herencia el Ducado de Uceda. Apoyo ducal a la reivindicación jurisdiccional de Torremocha, estableciendo su exención de Uceda. Se construye la presa de Güesa, Pontón de la Oliva, principio del canal de Cabarrús. El Conde de Cabarrús compra a los herederos de Echauz, los derechos jurisdiccionales de los ríos. El Conde de Cabarrús, Señor de Caraquiz. Se realiza el Canal de Cabarrús y se establecen las Ordenanzas de los Regantes de esta Vega jarameña. Torremocha gana los pleitos con Uceda.

S. XIX. Estalla la Guerra de la Independencia Española. El Empecinado se refugia en Casa Uceda y Valdepeñas de la Sierra. Las tropas napoleónicas asolan Torremocha, Uceda, Buitrago, Venturada y Torrelaguna, entre otras poblaciones. Se proclama la Constitución de 1812. Reinados de Fernando VII y de su hija, Isabel II. Se crea la actual provincia de Madrid, con límite en el río, territorio actual. Torremocha es declarada Municipio independiente y se delimita su territorio actual. Se inician las obras del Canal de Isabel II, absorbiendo al Canal de Cabarrús. Se instaura la I República. Se "restaura" la Monarquía Constitucional de Alfonso XII. Regencia de María Cristina de Hagsburgo.

S. XX. Reinado de Alfonso XIII. Gobierno militar del General Primo de Rivera. Se instaura la Segunda República. Estalla la Guerra Civil española. Se instaura la Dictadura del General Franco. Se instaura la Monarquía Parlamentaria con Juan Carlos I de Borbón, heredero de Alfonso XIII. Se crea el Estado de las Autonomías, Madrid, Comunidad Autónoma...

1985. Se acuerda en Torremocha de Jarama, la creación del Patronato de Áreas de Montaña de Madrid, primer y único organismo que tutelará el desarrollo de la Sierra Madrileña, a la que se integra Torremocha de Jarama.

1990. Se realiza la Concentración Parcelaria en Torremocha.

1991 y siguientes. Se reestructura y ordena el territorio urbano, con la creación del Polígono Artesanal, los sectores de servicios, la regulación de las áreas suburbanas y la elaboración de las Normas Subsidiarias del Urbanismo local.

Y la Historia continúa...